Perfil Facial

Cirugía de perfil facial en Pontevedra y Santiago

Aumento del malar

Los pómulos representan el área más importante del perfil oblicuo de la cara, perfil que habitualmente presentamos en la comunicación con otros. La falta de prominencia a este nivel da un aspecto enfermizo y plano a las facciones. Los artistas con frecuencia tratan de compensar un pómulo poco prominente mediante un sombreado de la mejilla.

¿En qué consiste?

El aumento de la región malar se realiza mediante la inserción de prótesis de silicona u otro material sintético implantable que se adaptan perfectamente a la superficie del hueso malar. Existen en el mercado implantes prefabricados con la forma adecuada. Algún cirujano plástico recurre al transplante de tejidos orgánicos del propio paciente, pero esto exige su extracción adicional y a veces se reduce posteriormente como en el caso de tejido graso, requiriendo su repetición.

Intervención quirúrjica

Una forma de abordaje para el implante es por dentro de la boca, por encima del surco existente entre el labio superior y, las encías, a partir de donde el cirujano plástico crea un túnel que termina en la cavidad que alojará la prótesis sobre el hueso malar. Esta es una vía de abordaje frecuente cuando la intervención se realiza como procedimiento aislado o en conjunto con una rinoplastia o plastia del mentón.

Si la intervención se lleva a cabo en conjunto con una ritidectomía (estiramiento facial) o con una blefaroplastia (cirugía estética de los párpados), el cirujano plástico dispone además de las incisiones correspondientes como posibles abordajes para la introducción de las prótesis de malar.

En el caso del abordaje a través de la boca, la cicatriz interna no es visible. Con los demás abordajes, las cicatrices son las que normalmente dejarían las otras intervenciones.

Resultado

El resultado es muy satisfactorio. A los pocos días el implante no se nota y se ha incorporado como propio. Las complicaciones, extremadamente raras, consisten en una mala posición o desplazamiento que requieran eventualmente una reposición del implante. Más raras aún son la infección local que precise drenaje, una reducción de la sensibilidad del labio superior o alteración de la movilidad que suelen ceder en unos días o pocas semanas.

Aumento del mentón

¿De qué trata el aumento de mentón?

La retrusión del mentón es una de las características que tienden a "quitar energía" a la expresión, dando un aspecto de debilidad de carácter y de indolencia. El aumento de la región mentoniana para conseguir un perfil facial adecuado se suele realizar mediante el deslizamiento de una porción de hueso hacia adelante, o bien, mediante la inserción de una prótesis de silicona u otro material adecuado. Este último método es el más frecuente.

Intervención quirúrjica de la retrusión del mentón

La intervención se realiza bajo anestesia local o general, dependiendo de las preferencias del paciente y el consejo del cirujano plástico y de si se trata de una intervención aislada o formando parte de un conjunto más amplio. El cirujano plástico realiza una incisión en el surco existente entre el labio inferior y las encías. A partir de allí crea una cavidad en la parte baja anterior del mentón que alojará la prótesis de silicona. La cicatriz, al quedar dentro de la boca no será visible. Según el caso, algunos cirujanos plásticos prefieren introducir las prótesis de mentón por una incisión cutánea debajo del mentón. Si se utiliza este abordaje, al cabo de unos meses la cicatriz suele ser poco perceptible.

Intervención quirúrjica del aumento de mentón

El método de aumento de mentón que utiliza el deslizamiento de un bloque óseo se prefiere habitualmente si la recesión mentoniana es muy importante y se trata además de reducir la dimensión vertical del mentón. Se trata en este caso de una intervención de mayor envergadura, en la que se realiza un corte transverso del hueso del mentón, eventualmente escindiendo un fragmento, deslizando luego la porción inferior hacia adelante hasta dar la prominencia deseada. El bloque se fija firmemente al hueso de la mandíbula inferior para que cicatrice en esa nueva posición. Las complicaciones son infrecuentes y pueden consistir en un desplazamiento del implante que requiera una recolocación. La extrusión por infección local es extremadamente rara.